A media mañana el barco proveniente de Nueva York
arribó a Buenos Aires, a bordo se hallaba el artista revolucionario David
Alfaro Siqueiros, quien se presentaría para dar tres conferencias sobre el rol
del artista. A su espera se encontraba Natalio Botana, director del diario Crítica,
famoso por su popularidad (más de 900.000 tiradas diarias), por ser innovador
con respecto a que era un diario sensacionalista, casi rozando el amarillismo y
por buscar noticias que sean primicias constantemente.
Partieron hacia la residencia de Botana, una finca
ubicada en Don Torcuato, donde allí se alojaría durante su estadía. Luego de un
recorrido por las calles de la capital Argentina, halla frente al riachuelo
unos silos, lo que lo inspiraron a realizar una nueva obra de arte, pero se ve frustrada
puesto que se vio imposibilitado por trabas burocráticas, sin otra opción acude
a Botana, ya que venia realizando ilustraciones para su Diario. Éste le propone
pintar un mural en el sótano de la finca, Siqueiros en principio se niega a
realizarlo porque él decía que el arte es motivo de revolución social, y que
seria una contradicción para sus principios pintar en la casa de un burgués;
pero sin otra opción no le queda más que ceder.
Al encontrase en el sótano y luego de una inspección
minuciosa, a David le llega una brillante idea, mientras estaba con los colegas
que iban a ayudarlo a realizar la obra, decide que como no iba a poder hacer
una revolución social, iban a hacer una revolución artística, inspirándose en
la figura de su mujer.
Después de un llamado telefónico, Blanca Luz se hace presente en la casona,
Botana se ve cautivado por la belleza de la escritora uruguaya, una mujer fina y
delicada en sus movimientos, a su vez, muy inteligente. Queriendo así extender
la estadía de la pareja con intensión de seducirla. Era inevitable notar la
atracción que se producía entre ellos, Botana quien se hallaba en crisis con su
esposa y aprovechando el mal momento que estaban pasando Blanca con David, toma
partido y comienza a mantener una relación en paralelo con la mujer del
muralista, mientras Siqueiros estaba encerrado en el sótano realizando la obra.
Durante el transcurso de los días el mural iba tomando
forma, gracias a la implementación de técnicas novedosas que Siqueiros había traído
de Estados Unidos, sustituyó los bocetos por el uso de fotografías, también usó
aerógrafos y esténcil, pero al mismo tiempo el alcoholismo del pintor mexicano iba
en aumento y esto repercutía en forma violenta sobre su amada, quien viéndose
en esta situación hacía más fuerte la decisión de quedarse con Botana. Su
mujer, Salvadora Medina Onrubio, despechada por el engaño, se acuesta con el
policía que ella utilizaba como espía de su esposo. Su hijo al descubrirla teniendo
sexo con éste, huye de la escena. A partir de ese momento se afianza la
relación con su padre ignorando a su madre por completo, ella como último
recurso para hacer entrar en razón a su hijo, decide mostrarle su acta de nacimiento,
la cual demostraba que no era hijo de su padre. El joven atormentado por la situación
se ve en estado crítico y decide quitarse la vida.
Pasado este hecho, Siqueiros presenta su mural en una
fiesta realizada por Botana, en la cual asisten el presidente Justo, Pablo Neruda
y Antonio Berni entre otros. Una vez éste presentado y terminada la fiesta,
Siqueiros se reúne con Botana y Blanca Luz para brindar por el éxito que habían
tenido. Llegado el momento de partir, Siqueiros emprende un viaje a España para
participar en la guerra civil española, dejando libre a Blanca Luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario